
Esta canción es parte del proyecto Reinsertado 2.0, el último álbum de Morad.

Sus letras, a menudo políticamente comprometidas, abordan una variedad de temas como la vida callejera, la ambición y las realidades de la juventud marfileña.

A pesar de ello, los artistas de rap han logrado ganar reconocimiento y obtener certificaciones importantes, generalmente reservadas para cantantes pop locales.