
La elección del Vélodrome no es baladí: se trata de uno de los pocos estadios capaces de acoger la extravagancia habitual del artista.

Para defender este nuevo proyecto, Aswell no se queda a medias y aborda escenas de gran formato.

A lo largo de su carrera, ha acumulado cientos de millones de escuchas y varios discos de oro.

Los dos artistas lograron hacer de la «Calle» algo tan sagrado como su nombre lo indica.

Sus primeros vídeos explotaron en Instagram y TikTok, superando los 20 millones de visualizaciones acumuladas.

El artista nos transporta treinta años atrás, a una época en la que el rap en Quebec era una lucha constante.